Home Recursos Noticias La energía del mar
Powered by mod LCA

La energía del mar

La energía del marLa investigación de nuevas fuentes de energía ha llegado al mar. El viejo mar hasta ahora medio de transporte, banco de alimentos y disfrute de turistas, aparece como lugar lleno de oportunidades energéticas. La más interesante parece ser, hoy por hoy, la energía del viento. La instalación de parques eólicos en alta mar tiene ventajas todavía mayores que la reducción de su impacto visual en tierra: la potencia del viento es muy superior y el rendimiento energético es también más alto.

No todo son ventajas: la inversión y el mantenimiento tienen un coste más elevado. Tiene sentido la implicación de empresas petroleras en esta actividad: las plataformas marinas de explotación de petróleo les dan una gran experiencia y personal cualificado, y podrán, en algunos casos, explotar energía eólica en instalaciones ya agotadas de extracción de crudo.

Las algas marinas pueden convertirse en materia prima para la elaboración de combustibles alternativos al petróleo, si las transformamos en aceites que se puedan convertir en biodiésel. La productividad es más elevada que la de los biocarburantes de base agraria, y aquí no se requiere agua dulce de calidad, ni se contaminan los suelos o los acuíferos, ni se compite con los alimentos. No obstante, su coste de producción es todavía mucho más elevado que el de los otros biocarburantes, su balance energético es modesto y su capacidad de eliminación de CO2 depende de la no utilización de fertilizantes sintéticos. Se están seleccionando las variedades más interesantes y haciendo las primeras pruebas de laboratorio. Estamos lejos todavía de su posible explotación industrial en grandes cantidades. Y está la energía de las olas, la más controvertida. La tecnología más utilizada consiste en hacer que las olas aspiren yexpulsen alternativamente el aire del interior de un cubo semisumergido instalado en el muelle de un puerto. Este aire hace girar una turbina y genera electricidad.

Los resultados por ahora son modestos. El viento, las algas y las olas del mar empiezan a ser observados con otra mirada. Miramos el mar buscando nuevas fuentes con alto rendimiento energético, bajo coste económico y poco impacto ambiental. Más allá de la vela, de la pesca y del surf, parece que se esconde el recurso por excelencia: la energía.

 

Fuente: La Vanguardia